Año 2025 – 4, 9-9-2025
La conversión es la obra sobrenatural del Espíritu por la cual nos despierta para contemplar nuestra bancarrota espiritual y el perdón y la vida que tenemos en Cristo. John Bunyan, dijo que estaba tan lleno de quería contárselo a las vacas. Spurgeon, volvió bailando a su casa. Pascal, pareció quedarse durante dos horas como éxtasis. Pero para otros puede ser como un suspiro de alivio, más que un grito de alegría. Para C.S. Lewis, que escribió en su autobiografía: “Me rendí y admití que Dios era Dios; quizás yo era aquella noche el convertido más abatido de la cristiandad”.Los nacidos en una familia cristiana, puede parecer como deslizarse tranquila y suavemente hacia una relación personal con Dios sin ningún tipo de cataclismo emocional. Pablo se convirtió, no por el resplandor de la luz celestial que le rodeó, o por la voz sobrenatural que le habló, sino por el cambio radical que sufrió ¡Siempre hay un antes y un después!
La persona que era (Hechos 9:1-2)
Saulo era judío fanático y estaba decidido a erradicar a aquellos herejes cristianos. Hay algo brutal en la expresión “asolaba la iglesia” (8:3), una palabra que apunta a causar un daño profundo. Si huían, no los dejaba en paz. Los perseguía por el camino hasta Siria, se era necesario. Estaba convencido de que había que contener y limpiar el mundo de aquella epidemia cristiana antes de que estuviera infectado irremediablemente.
La persona a la que conoció (9:3-5)
Pablo denominó el encuentro con Jesús en cierta ocasión como una “visión” (26:19). No se trató de una experiencia mística particular exclusiva de Pablo, pues si unimos las tres narraciones (Hechos 22,26), queda claro que la luz que Pablo vio era real, visible y externa, puesto que sus compañeros también la vieron. De hecho, también oyeron la voz, aunque al parecer no pudieron distinguir las palabras que decía.
Una iniciativa divina. La conversión siempre tiene que ver con una iniciativa divina. Pablo estaba tan ansioso por llegar a Damasco para poner en marcha su programa de represión del cristianismo, que viajaba bajo el calor del sol de mediodía cuando cualquier viajero oriental experto habría interrumpido el viaje hasta la tarde. Cristo entró en su vida y le convirtió. Como testificaría después en una de sus cartas, “agradó a Dios revelar a su Hijo en mí” (Gálatas 1:15-16). La conversión es un acto de iluminación divina tan soberano y unilateral como el de la misma creación.
Un encuentro personal “Saulo, Saulo” (9:4) Fijémonos en la que Cristo le llama por su nombre. Ya conocía mucho sobre Jesús, pero por primera vez comenzaba a haber una relación entre ellos. Tenemos aquí a dos personas que se encuentran y que comienzan a hablarse. La conversión no es una mera aceptación de una serie de doctrinas y dogmas teológicos, implica comenzar una relación personal.
Una rendición espiritual “¿Quién eres, Señor?” (9:5), para su sorpresa tiene un nuevo e inesperado nombre: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues” (9:5). Un cristiano es alguien que reconoce a Jesús como “el Señor”. Ningún otro título es adecuado. La conversión no consiste en echarle piropos al Señor, sino en ofrecerle nuestras vidas en obediencia.
La persona que llegó a ser (9:6-9)
La conversión para Pablo, fue una experiencia profundamente humillante. Ante la pregunta: “¿Por qué me persigues?”, Pablo podría haber respondido: “Pero si no te persigo a ti, Maestro. Persigo a los cristianos”, su conclusión fue que ambos crímenes eran idénticos, pues “Vosotros sois el cuerpo de Cristo” (1ª Corintios 12:27). El Espíritu de Cristo se había encarnado en sus seguidores, de manera que quien hacía daño a la iglesia se lo hacía a Él.
Pablo hizo más por la expansión misionera de la iglesia primitiva que el resto de los apóstoles juntos. “¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocan este nombre?” (9:21). El antiguo Saulo de Tarso ya no existía. “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2ª Corintios 5:17) ¿Has sido convertido? ¿Puedes confesar que Jesús es el Señor de tu vida? Por muy poco espectacular que pueda parecer tu experiencia en relación con la de Pablo, si lo has hecho, has pasado de la muerte espiritual a la vida.