Casualidad o causalidad

Año 2026 – 12, 25-7-2026

CAUSUALIDAD, FRUSTRACIÓN Y ALEGRIA (8: 16-9:1-12)

El sabio no puede conocer por sí mismo las leyes del acontecer terrestre. En sus obras Dios es libre. Por eso su actuación no está a nuestro alcance. ¡El mundo no está en manos de los hombres! Dios determina libre y soberanamente todos los eventos. “Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas” (11:5)

De la fe en el obrar de Dios se sigue un escepticismo crítico frente al afán controlador, vanidoso y soberbio del sabio: “Mira la obra de Dios, porque ¿quién podrá enderezar lo que él torció? (7:13). Que Dios existe y actúa es una verdad absoluta para El Predicador. Ahora bien, el existir de Dios y el obrar de Dios lo relativiza todo. Nada humano es absoluto, pues “Dios está en el cielo, pero tú estás en la tierra” (5:1). El principio de la sabiduría es el temor de Dios: abrirse expectante a Dios en su constante presencia en nuestras vidas. La verdadera alegría solo puede recibirse de manos de Dios. Solo como “regalo de Dios” viene al hombre la verdadera alegría (3:12). “No hay para el hombre cosa mejor que comer y beber y gozar de su trabajo, y también esto viene de la mano de Dios. Porque ¿quién puede regalarse y comer sino gracias a él?” (2:24).

FRUSTRACIÓN (9:1-6)

A pesar de nuestra ignorancia, como creyentes sabemos al menos, algo muy importante: “los justos y sabios, y sus obras, están en la mano de Dios…” (9:1) ¿En qué mejores manos podrían estar? Hemos de andar por fe ¿Qué nos reserva el futuro? No lo sabemos ¿Amor? ¿Odio? Ambos sentimientos son muy volubles. La salud y los amigos son igualmente inconstantes. Andemos por fe y no guiándonos por las circunstancias que nos rodean. Solo Dios es el mismo ayer, hoy y siempre. “Y al final, una misma suerte aguarda a todos…” (9:2-6). Aparentemente, todo ocurre igual a todos, si esto fuera así, tendríamos aquí el punto más profundo de dicho pesimismo. El punto aquí, es que se den cuenta de que, sin Dios, la vida es absurda. El ayer se fue ya, y el mañana no nos pertenece. Hoy es nuestra oportunidad, fuera del hoy, el no creyente no tiene nada. Nada es perenne; nada dura siempre (v.6). pero nosotros por el Evangelio, sabemos que Dios y su Palabra permanecen para siempre y lo que hagamos tiene repercusiones eternas.

GOZA DE LA VIDA (9:7-12)

Si Dios nos ha aceptado (Lc.1.13; Hch.10:4) y nuestras obras ya son agradables delante del Señor, ¡por qué las caras largas? ¿Por qué la tristeza? ¿Por qué el desprecio de las cosas creadas que de su misma mano recibimos de Dios? “Anda y come tu pan con gozo y bebe tu vino con alegre corazón…”. La alegría de vivir no puede tener otra fuente: la aceptación por parte de Dios (2:26; 5:19). ¿Y qué quiere decir que Dios nos acepta? No puede significar otra cosa que el perdón divino, la justificación y la subsiguiente comunión con nuestro Señor. Hemos sido aceptados y, como nosotros, nuestras obras. “Bienaventurados los que de aquí en adelante mueren en el Señor – leemos Apocalipsis 14:13 – porque sus obras seguirán con ellos”. Todo es don de Dios. Cristo venció la gran frustración del pecado. Cristo es Dios de vivos y no de muertos. Cristo está por la vida y por su goce. Goza de la comida y de la bebida, que la Biblia asocia con la fraternidad (v.7).2. Goza del atuendo y la prestancia en tanto que puedas (v.8). Goza de la vida “con la mujer que amas, todos los días… “. Goza de tu trabajo, tus aficiones y tus hobbies (v.10). “Dejar toda buena música al diablo”, como objetaba Lutero a quienes eran partidarios de no utilizar la música en el templo por el mal uso que hacían de ella los libertinos en las tabernas. El obsesivo interés de algunos cristianos, actualmente, por los calendarios proféticos y por saber si esta segunda venida está cerca, representa en muchos casos una evasión, un escapismo, de nuestro deber de vivir en este mundo, ahora, como buenos cristianos. “Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas…” (v. 10). No hay que sentir frustración por no poder transformarlo todo; en cambio, es bueno sentir alegría por lo que podemos hacer en nuestra parcela particular de influencia.

Mantente al tanto

Mantente al tanto de nuevos pódcasts, videos y artículos en PDF. Recibe una actualización mensual con nuevo contenido.