¿Es importante la unidad?

Año 2026 – 16, 7-09-2026

No hay nada como la unidad, ¿verdad? Cuando has experimentado la división, valoras mucho la unidad. Vivimos en medio de una gran polarización, tanto en nuestras comunidades como en nuestra nación, y eso nos debería hacer valorar más la unidad y el acuerdo.

Cántico de ascensión de David.

David había vivido en el desierto buscando refugio de Saúl su rey, y había vivido la discordia y la división de primera mano en ese tiempo de exilio, a causa de los celos injustificados de rey. Luego se vio envuelto en una larga guerra civil en Israel. Y cuando Dios finalmente unió a Israel y lo estableció como rey (2 Samuel 5) comprendió que era el Señor quien lo había hecho. Ningún ser humano podría haber unido a ese país. Quizás fue en ese contexto en el que David pensó en la bendición de la unidad. Sabía mucho sobre la discordia; sabía mucho sobre la desunión. Sabía mucho sobre la envidia y los celos destructores, por lo que podía apreciar enormemente las bendiciones de la paz y la concordia.

La unidad es buena y agradable

“¡Qué bueno y agradable es que los hermanos habiten en unidad!” La unidad es agradable y buena. Es muy importante que recordemos que esta unidad puede romperse muy fácilmente. La unidad puede romperse fácilmente, los chismes, la envidias y celos minan la unidad. Por lo tanto hay que velar y trabajar igualmente por la msima.

La unidad es una bendición que Dios derrama sobre su pueblo

El primer ejemplo proviene del sacerdocio y el ritual sacrificial. “Es como el aceite precioso sobre la cabeza, que baja por la barba, por la barba de Aarón, y baja hasta el cuello de su túnica”. Ese sacerdote estaba involucrado en un negocio sucio y maloliente, pero ese aceite, que ungía su cabeza, fluía por los lados y alrededor de su cuello, tocando sus vestiduras, y estaba lleno de un aroma penetrante y agradable que contrarrestaba los otros aromas desagradables que lo habrían rodeado en el contexto de ese sistema de sacrificios.

Y entonces la ilustración cambia, y de repente nos encontramos en las montañas y David habla del monte Hermón, la montaña más alta de Israel, una montaña que era famosa entre los israelitas a pesar de estar situada en un lugar rodeado de una llanura árida, famosa por tener un rocío extraordinariamente intenso. Y eso era una imagen del florecimiento de las plantas y la fauna gracias a ese intenso rocío, incluso estando situada en una llanura árida. Hermón era bendecida gracias a esos intensos rocíos que Dios había derramado. Así que en estas dos imágenes vemos imágenes de la bendición de la unidad. La bendición que Dios derrama es la unidad, y la unidad es una bendición que Él derrama.

La unidad es una bendición que Dios envía.

Solo Dios puede crear la unidad. Dios nos ha dado la unión y la comunión con Jesucristo. No es nuestro trabajo crearla; no podemos hacerlo, pero sí es nuestro trabajo, como dirá más adelante en Efesios, mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Nuestra tarea es no perturbar la unidad, no romper la unidad, no dar por sentada la unidad, sino mantener la unidad.

Y fíjate específicamente en lo que dijo David: “Porque allí el Señor ha ordenado la bendición”. Tras la división en los días de los jueces, la hubo en los días de Saúl, y en los días de la guerra civil, pero finalmente el Señor trajo una paz sin precedentes. En 2 Samuel 5 y 2 Samuel 7, se enfatiza que el Señor le dio descanso a David de sus enemigos.

El periodo que abarca la vida Jesucristo, fue coincido en el mundo mediterráneo con la Pax Romana, que permitió a los misioneros cristianos recorrer todo el mundo de aquel entonces y difundir el Evangelio, gracias a la estabilidad política proporcionado por los romanos. De igual manera la pax Davidica, fue la paz de David que el Señor le había concedido, una paz sin precedentes en la tierra. Allí el Señor ha ordenado la bendición. Pero en Sión, en ese mismo monte, mil años después, el Hijo de Dios morirá para darnos la verdadera paz. ¿Y qué dice Pablo sobre Él en Efesios 2:15? “Él mismo es nuestra paz”. ¿Tienes tu esa paz? ¿La tiene tu comunidad? Para poder disfrutar de ella tienes que reconciliarte primero con Dios por medio del Señor Jesucristo.

Mantente al tanto

Mantente al tanto de nuevos pódcasts, videos y artículos en PDF. Recibe una actualización mensual con nuevo contenido.